
atk Monogáfico
Arquitectura en Movimiento
No. 27
No existe nada muerto de una manera absoluta:
cada sentido tendrá su fiesta de resurrección.
Problema del Gran Tiempo.
Mijaíl M. Bajtín
La presencia de nosotros, los seres humanos, en este lugar cultural concebido como sociedad dentro del mundo edificado, está marcada incondicionalmente por la convivencia continua e inquebrantable entre “nosotros” y el espacio, marcada por el hecho de estar rodeándonos y significándonos recíprocamente. Bajo esta concepción de la relación espacio-ser humano, la Vida termina dando significado, simbolizado algo más que la presencia misma, es lo tangible de todo lo que está, la demostración de que nos hallamos en lo que existe, pero también en lo que deja de hacerlo.
Al hacer el recorrido por los trabajos de “Arquitectura en Movimiento, no sólo se admira un discurso visual arquitectónico, sino que se reconoce un proceso en la formación del concepto en donde el usuario, la persona, es respetada por la manera de concebir su presencia en ese lugar, fusionando su domicilio existencial, su forma de vida, con la noción de sus actividades, de su energía, de su esfuerzo, lo ayuda a que él disponga del espacio, a que el espacio se adapte a sus necesidades, a sus gustos, a que éste se acople al hombre y no al revés, asiste a la persona para que viva su propio Ethos, el que no es un habitar que simplemente “ocupa”.
Los seres humanos que conforman este taller de jóvenes arquitectos mexicanos nos ayudan a entender que lo que está representa, permanece a través de su sentido, de sus símbolos, de sus significaciones que nunca mueren. Nos invitan a reconocer que los edificios, esos cuerpos casi monumentales nos sirven de medio para comunicarnos, relacionarnos, representarnos, cumplen con la función de sustituir, de indicar, de reflejar, de dirigirnos a otra realidad a otro imaginario y no solamente a través del lenguaje (signos lingüísticos), sino también por medio de otros elementos culturales a fin de convencernos unos a otros acerca de las emociones, de los valores y las imágenes que deseamos transmitir a partir del lugar, del espacio que habitamos, del espacio cultural que día a día construimos dentro de lo ya construido. |

2006
23x30 cm - 8½"x12"
Pasta dura/Hardcover
209 p.
203 fotos / photos
4,987 palabras / words
Español - Inglés
$475.00 Mx..........$45.00
USD
Así
como el campo es esa frontera donde la compleja
civilización urbana se encuentra con la indiferente
naturaleza “un territorio domesticado pero no totalmente
sometido”, las casas en el campo son el lugar donde los
hijos de la ciudad celebramos el ritual del encuentro
con un pasado que se hace visible, con enorme fuerza.
Para enriquecer el presente. El lugar para recargar el
cuerpo de oxígeno y energía, y el alma de recuerdos y
emociones. El lugar para descubrir en el interior de uno
mismo los espejos donde se contempla la naturaleza
cuando le damos permiso. |